La cuidadosa restauración descubre un maravilloso trabajo de madera y un techo tipico judio-maroqui. A través de 3 grandes ventanas entra el sol de África, sin que nunca haga demasiado calor. Le decoración es ante todo de inspiración local con obras de artistas como Tabal y Regragui, ambos embajadores internacionales del arte souiri/tribal de inspiración gnaoui.